Alfonso XIII, rey de España desde 1886 hasta 1931, será protagonista de un reinado para nada convencional. El quizás último rey de una monarquía al viejo estilo, morirá en Italia exiliado el mismo día de la proclamación de la Segunda República española, el 14 de abril de 1931.

Alfonso XIII será nombrado rey a las dieciséis años y se casará el 31 de mayo de 1906 con la princesa inglesa, Victoria Eugenia, nieta de la reina Victoria de Inglaterra. Según los rumores de la época, los dos se enamoraron perdidamente y la boda fue el sello final de un gran amor.

Pero ese gran amor duraría muy poco. El rey acostumbraba enamorarse de muchas otras mujeres, así que la infidelidad del rey predominó.

A parte de ser un mujeriego declarado, aficionado al sexo y a la pornografía (no es un secreto que el Teatro Joy Eslava de Madrid le vio varias veces como público y tal vez como protagonista de algunas películas), el rey Alfonso XIII presenció un periodo político muy discutible.

Apoyó dos dictaduras: la de Primo de Rivera y el golpe de Estado de Francisco Franco, que nunca le permitirá volver a España para restaurar la monarquía.

No fue un rey muy querido por el pueblo, al contrario de la reina Victoria Eugenia. En Madrid, el mismo día de su boda, el 31 de mayo de 1906, Mateo Morral, de origen catalán y anarquista, atentó contra la vida del monarca.

Aprovechando de la muchedumbre que había en el número 88 de la Calle Mayor, mientras presenciaba el desfile real que desde la Iglesia de San Jerónimo iba hacia el Palacio Real, Mateo Morral lanzó desde un balcón una bomba escondida en un ramo de flores contra la carroza real.

El anarquista había ya atentado contra la vida del rey,  en 1905 en París. Alfonso XIII salió incólume de ambos. Pero algunos, generales y guardias que acompañaban el festejo no tuvieron la misma suerte.

En Madrid hoy un Ángel de la guarda, justo en la calle Mayor, en frente de la tasca Casa Ciriaco, en el número 88, simboliza el homenaje a las victimas inocentes del atentado.

Alfonso XVIII terminará sus días en Roma, donde fue sepultado en la Iglesia de Santa María de Monserrat de los españoles y será movido al Panteón Real del Monasterio del Escorial en 1980.
Su descendiente Juan abdicará a favor de su hijo Juan Carlos. Pero esa es otra historia…