Una de las fiestas más tradicionales y famosas, las que hacen honor a la Vírgen de La Paloma está por comenzar y darle aún más colorido a uno de los barrios de Madrid que hay que visitar, La Latina.

Junto con las fiestas de San Cayetano y San Lorenzo, la de la Paloma –se llevarán a cabo del 12 al 15 de agosto– es una de las fiestas de verano más importantes de la capital española.

Y las fiestas caen como anillo al dedo para hablar de uno de los barrios más famosos, el cual, en sus orígenes albergaba los arrabales del antiguo Madrid medieval y hoy es uno de los más concurridos e históricos de la capital.

Su nombre lo toma en honor de Beatriz Galindo, una escritora y maestra de latín y gramática de la reina Isabel la Católica y de sus hijos.

Recorramos La Latina a través de cinco lugares imperdibles.

El más viejo

El Restaurante Botín es el más antiguo del mundo y lo puedes encontrar muy cerca de la Plaza Mayor, en la calle Cuchilleros, 17. Fue fundado en 1725 por el sobrino de la esposa de Jean Botín, un cocinero francés que llegó a esa calle a establecer un negocio que originalmente tenía la intención de servir para algún noble de la Corte de los Austrias. De esa misma fecha data el horno de leña del restaurante, el cual se presume no se ha apagado desde entonces.

En la edición de 1987 del Libro Guiness de los Récords se designa a Botín como el restaurante más antiguo del mundo. Como hecho anecdótico, Francisco de Goya, uno de los pintores más representativos de España, cuando era adolescente, por ahí de 1765, trabajó como friega platos ahí, según cuenta el sitio web del mismo restaurante.

Como dato curioso, el Botín era el lugar favorito para comer del escritor estadounidense Ernest Hemingway, cuando estuvo por Madrid para escribir sus crónicas de la Guerra Civil española. Tuvo una gran amistad con los propietarios de entonces, además de un gran interés por aprender a hacer paella. El restaurante es mencionado en “Muerte de la tarde” y en “Fiesta”, en donde la última escena se desarrolla en el Botín.

Además, el lugar aparece en varias obras literarias, entre ellas, en Fortunata y Jacinta, una de las obras más importantes de Benito Pérez Galdós.

Jardín del príncipe de Anglona

Si quieres pasar un momento de paz, puedes encontrar este jardín neoclásico y que mantiene su trazado y su estructura original, en la Plaza de la Paja, 6.

Toma su nombre de uno de sus habitantes, el Príncipe de Anglona, un cortesano que vivió en el palacio adyacente, el cual fue construido en el siglo XVII.

Es uno de los pocos jardines nobiliarios del siglo XVIII que se conservan y es una joya que se encuentra escondida en las calles de La Latina. Es bastante desconocido porque está encerrado y situado en la parte baja de la plaza de la Paja.

Real Basílica de San Francisco El Grande

Tiene la cúpula más grande de España y la cuarta de Europa –según cuenta Pedro Montoliú, periodista y cronista especializado en la ciudad de Madrid– y ha sido hospital, polvorín, almacén de objetos religiosos, panteón nacional y museo.

Cuenta la leyenda  que fue fundada por el mismo Francisco de Asis en 1217, cuando peregrinaba hacia Santiago de Compostela. La iglesia tiene una planta central circular cubierta de una cúpula de 33 metros de diámetro, además de una capilla mayor y seis menores. Es una joya de Madrid al albergar colecciones pictóricas de los siglos XVII al XIX y un retablo que Francisco de Goya pintó en la Capilla de San Bernardino de Sena, en donde retrata a la predicación de San Bernardino de Sena ante Alfonso V de Aragón (y así se llama el cuadro).

Los orígenes de Madrid en La Latina

La Latina alberga entre sus calles también el Museo de San Isidro, el cual recorre los más de 500 mil años de historia a través de objetos procedentes del paleolítico, neolítico, vestigios romanos y demás antecedentes que construyeron el Madrid que conocemos hoy. El museo lo puedes encontrar en la Plaza San Andrés, número 2 y la entrada es gratuita.

Mercado de la Cebada

Apenas al salir del metro La Latina, te encontrarás otra de las joyas del barrio: El mercado de la Cebada. Es uno de los mercados de abastos más grandes de Madrid –son dos plantas de seis mil metros cuadrados de uso comercial–en donde podrás conocer uno de los pocos lugares de este tipo en donde se abastecen los madrileños. Puedes visitarlo y caminar por Plaza de la Cebada hacia la Basílica de San Francisco el Grande y detenerte en alguna de las terrazas que seguro vas a encontrarte.

¿Quieres conocer más sobre el barrio de La Latina? ¡Te llevamos de la mano en nuestro tour La Latina y el Rastro!