El Levantamiento del 2 de Mayo o La lucha contra los Mamelucos es tal vez la pintura más conocida de Francisco de Goya. En el cuadro, los protagonistas son todos los madrileños que se toman la calle y que, con orgullo y clamor, se enfrentan a los franceses invasores. Armados de palos, cuchillos, tijeras y armas improvisadas, resistirán hasta la muerte.

En este marco acontece la emblemática y trágica historia de Manuela Malasaña.

La trágica historia de Manuela Malasaña

Pese a que existan varias versiones sobre su muerte, Manuela Malasaña se convierte en un icono de resistencia durante la época de la ocupación francesa.

Según una versión de la historia, su muerte estuvo asociada a los grupos de mujeres rebeldes. Fue encontrada con municiones que escondía entre sus faldas para las tropas españolas, en cuyas filas se encontraba su propio padre.

Otra versión dice que fue fusilada porque llevaba consigo unas tijeras, herramientas propias de su profesión de modista y costurera. Fue asesinada en la calle que hoy en día toma su nombre en el homónimo barrio.

Cualquiera que sea la versión de la historia, Manuela Malasaña es hoy en símbolo de valor. Así que el barrio entero, que en aquel entonces era conocido como barrio de las Maravillas, pasará a ser el barrio de Malasaña en su honor.

La placa que domina la calle representa el mítico momento en que ella y su padre se enfrentan a un soldado francés.